Cómo proteger la piel de la contaminación

Cómo proteger la piel de la contaminación es algo que todos deberíamos plantearnos hoy en día.

La contaminación es un gran problema que no sólo afecta al medio ambiente y a las grandes poblaciones, sino que también lo hace de forma directa a la salud. Además, en verano tenemos más piel al descubierto y la contaminación está siempre en todas partes.

Por suerte, hay varias cosas que puedes hacer para limitar el daño de la contaminación en la piel.

 

¿Cómo daña a la piel la contaminación?

Para proteger la piel de la contaminación debemos conocer primero cómo nos afecta.

El aire tiene diferentes tipos de contaminación que pueden potenciar los efectos de los radicales libres sobre la piel.

La contaminación causa estrés oxidativo, lo que acelera el envejecimiento prematuro de la piel, haciendo que sea menos joven y borrando su aspecto saludable.

Esto provoca la aparición de signos visibles del envejecimiento de la piel como la disminución de las defensas antioxidantes, sequedad y enfermedades cutáneas, aumento de líneas de expresión como las arrugas o aparición de manchas de pigmentación.

Prevenir el daño en la piel por contaminación

 Los efectos negativos de la contaminación en la piel se pueden prevenir con tratamientos ricos en antioxidantes. El objetivo es paliar el daño que los radicales libres producen sobre la piel. Además, es importante mantener la barrera de la piel sana.

Nuestras Pre-bases protegen la piel de los contaminantes del aire, reparan su aspecto estresado, la vuelven más uniforme, fuerte y notablemente hidratada y saludable.

 

Protección de la piel frente a la contaminación

 Para proteger la piel de la contaminación de manera efectiva puedes incluir, además, varios pasos en tu rutina diaria de limpieza:

 

Eliminar la mayor cantidad posible de contaminantes quitando el maquillaje y limpiando el rostro dos veces al día.

 

Exfoliar la piel una o dos veces por semanapara evitar que se acumulen contaminantes, además de destapar poros y eliminar células muertas de la piel.

 

Hidratar tu piel mañana y noche. Después de limpiar o exfoliar tu piel, vuelve a equilibrar el nivel de humedad aplicando un tratamiento cargado de ingredientes activos hidratantes y antioxidantes.

 

Proteger la piel del sol mediante un buen protector solar. Recuerda que los rayos ultravioleta no sólo son perjudiciales de por sí para la salud de nuestra piel, también amplifican los efectos de la contaminación.

 

Comer alimentos ricos en antioxidantes y grasas saludablesque nos ayuden a prevenir los radicales libres, restaurar la película hidrolipídica de la piel y promover tejidos sanos.

 

Estamos expuestos de manera contínua a agentes contaminantes y la piel lo sufre sin darnos cuenta, por ello la mejor protección empieza siempre con una buena prevención.